La muchacha
La muchacha machaca que machaca las palabras. Las laza, al vuelo las caza y correctas las conecta en una cantaleta que no detiene ni cuando come paleta. Las junta, las une, para darle brillo sin respiro a sus estribillos sin hilo, que repite sin cesar ni descansar, como las olas del mar. Una y otra vez con facilidad las encadena en una cantinela con un palo de canela. A toda voz se oye el alboroto de la muchacha que machaca las palabras entre el ruido de los corotos para hacer hoy los porotos y exclama: -Agua-. -Agua que viene en un chorro desde el morro y yo corro por todo el entorno sin gorro, por la calor que viene, que va, que me tiene sofocá, y ando de aquí para allá con la pata pelá y no pido por eso disculpas ni ná. La muchacha machaca que machaca las palabras, mientras rasca que te rasca la buchaca en una hamaca y sin importar la canícula de esa película ridícula, la muchacha comenta: -El viejo en la hamaca la mete y la saca, reculan que reculan y no disimulan-. Sin...