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Mostrando las entradas de octubre, 2024

Cómplices del silencio

    La hora del silencio abruma, encubre alianzas majaderas de ideologías desvaídas.   El rotundo silencio  se hace pozo y allí se ahoga nuestro grito de auxilio. Ronda la muerte apoyada por el bárbaro silencio.   El silencio de plata  se aloja en el filo de aceros indolentes. El silencio es entonces hoja de cuchillos relucientes que empuñan verdugos de cálculos desiguales.   El silencio aturde, golpea los asombros. En el chocante silencio  se ocultan crueles acciones, allí, agazapados, mirando de costado  los encontramos de nuevo: verdugos antes y  ahora,  después y siempre. El mismo pensamiento atroz a través de los años oscuro, uniforme, lineal. Los cubre una única bandera pintada con los tristes colores  que acompañan la vergüenza.

Una aproximación torpe

    Es única la fórmula de la mujer. La química de su materia, la sustancia de Dios. Es inutil el esfuerzo de mis humildes adjetivos para describir la profundidad de ese universo que gira  en el misterio. Yo estudio a la mujer desde mi ignorancia, desde el  ángulo obtuso que me fue otorgado con el don de ser hombre. Yo la observo con asombro desde la orilla, desde mis límites. Me es imposible llegar al fondo con tan pocas herramientas. Me faltan precisiones. Es incesante la acción de ser mujer: construye lazos, cose afectos, une nuestros retazos con sencillas palabras, con gestos únicos,  que quedan para siempre  grabados en la memoria.   Una mujer se múltiplica intuye signos de alerta, los anticipa, la protege el instinto superior  que la acompaña y enfrenta sola,  su circunstancia.  Una mujer toma decisiones en silencio mientras corta cebollas, o se mira en el espejo y ejecuta sus decisiones  con singular temeridad. El tiempo de u...

10222024

Para la tristeza de mi  amiga Ingrid  El perdón como norma  de feroz cumplimiento. El perdón como motivo, incluso,  entre las sombras. El perdón como juicio, sensata elección  ante la muerte. El perdón como método, con el rostro descubierto frente al espejo. El perdón como gesto, acto superior  de libertad definitiva. Y siempre,  el perdón y la justicia como fórmula infalible. Y también, no olvidemos, el perdón como conjuro contra el acecho del dolor.

10202024

  ..Y algunas veces  el olvido. Herramienta de astucias, esquina oportuna, infantil picardía. Inutil elección   frente a la pena.

El filo de los cuchillos

2017-2024 El filo de los cuchillos abre heridas a la distancia y hace imposible el regreso. La punta de peligrosas agujas amenazan la esfera del tiempo  y hacen trizas el cuidadoso registro. El manto del pasado es hilacha deforme.   Me asomo a imágenes repetidas en espejos rotos, me desorientan los rostros difusos, las calles sin esquinas  -mutiladas-. Los recuerdos:  soldados sin uniforme ni banderas, entrenados en tácticas espontáneas  y respuestas automáticas,  leales a la huella y a la sombra protegen mis pasos.     Deshecha la trama del encanto el camino, girón de memoria, está regado de afectos perdidos. Yo permanezco en el borde de mis propios  precipicios -soy un hombre de orillas-. Repetidos errores me impiden regresar, volver no es opción, Avanzo entre ficciones, toscos recuerdos convertidos  en radiante esperanza me acompañan. 

10142024

Puntual; camino a cumplir la jornada.  El otoño llega sin falta y el viento como siempre lo acompaña, y como siempre en esta hora, el sol ilumina y no calienta. Junto a la calzada, a la orilla de la calle yace un mapache, el pelo triste  -dorado y bronce- a tono   con los colores del otoño. Un descuido  en el paso peatonal, un pestañear del semáforo  y está en verde, los autos no esperan marchan con luces encendidas  y sus motores de vértigo.

10132024

  Eres como el mar: clara, sencilla y profunda.  Secretos, misterios y antiguos tesoros aguardan  en el silencio de las piedras  ser convocados y coronada de sal  repites tu destino  en pacientes arenas. Ya quisiera yo ser  navegante, marino,  humilde pescador con atarraya y permanecer por siempre  en tus aguas,  pero soy un pesado toro con los cascos rotos, que torpe se acerca desde esta orilla al misterio oculto  de tu luminoso tesoro.

10112024

  En la madrugada, en esas horas lentas pesadas de silencios, el oficiante de turno hace un examen riguroso, coloca con esmero puntos sobre las ies y acento en corazón. En cambio, en tu presencia,  el oficiante de turno pierde los papeles  y sincero reconoce  que el miedo lo sacude,  en busca de un mañana posible  se extravió detrás de tus ojos y es imposible encontrarse.

10102024

  Hay tardes de papeles amarillos, de paralelos y distancias, de interrogantes y dudas. En esas tardes vacilantes de nubes sospechosas me palpo y no me encuentro, y para confirmar mi presencia recurro a los recuerdos y a mis conocidas torpezas. Hay también tardes malvas coloridas de nostalgias,  suspiros y silencios esquinas y peligros sombras y espejismos Cada tarde trae su propio afán y las horas dóciles abren la puerta a la noche, a la noche iluminada por afectos y  sorpresas.

10012024

  Acudo al verbo, a la palabra, a la lección aprendida de niño, a la voz de los mayores, ese camino sin fallas. -En el inicio el verbo es uno  y es luz inmutable contra las obstinadas sombras y su tarea de vestir mentiras. Con voz definitiva afirmo frente al incondicional espejo: trasciendo viejas limitaciones, antiguas humillaciones y me expreso con absoluta  libertad creadora. Finalmente, ciero el círculo.