Julia
Frecuento un café en la calle Santa Lucía, quiero creer, que en ese punto geográfico, en las coordenadas en que se localiza este pequeño local, existe un sorprendente centro de energía que atrae a personas singulares. Para mí, siempre será el Café Insólito, aunque el local lleva otro nombre. En este extraordinario lugar encontré a Julia. Lo primero que debo decir, es que la calle Santa Lucía ha logrado con éxito enfrentar el avance del progreso y no ha desaparecido engullida por la voracidad del hormigón, el concreto y el asfalto. Milagrosamente permanecen en pie los centenarios algarrobos y las acacias, estos árboles en verano se llenan de chicharras y con sus timbales, su estridente llamado para aparearse y reproducirse, nos recuerdan la urgencia de la vida, esa misma urgencia por vivir con inusitada intensidad que impulsa a Julia. Cuando entré al café ya Julia estaba adentro, de inmediato llamaron mi atención su juventud y algunos rasgos interesa...