La primavera se acerca; el invierno no termina de despedirse y nos regala una ventisca inesperada esta madrugada, sorprenden en los techos las bajas temperaturas y vientos enloquecidos desencadenan en la ciudad una furia imprevista. De inmediato se activó la alerta de tornado, pero el deber es ineludible y tenemos que cumplir con el compromiso adquirido en el trabajo. Hoy es viernes y recibimos vegetales y frutas frescas en el Whole Foods Market de la 86, pero a causa del temporal, el camión se retrasa y llega tres horas tarde. Bienvenidos los problemas cuando vienen solos. Decía mi abuelita. Y de acuerdo a esa lógica fatalista, se desata una cadena de circunstancias imprevistas, que cumplen en rigor, con el diseño establecido de antemano por ese maestro que llamamos destino y nos pone a prueba cada día. El compañero encargado de recibir el camión y ordenar la carga en el depósito no viene hoy; un árbol cayó frente a su casa y le impide salir. Deni Pallas es nuestro lí...